Cómo hacer que tu vida sea mucho más relajada

Si no puedes dejar de decir a tus compañeros cómo tienen que hacer su trabajo, puede que seas una de esas controladoras obsesivas de la microgestión.

¿Eres una control freak?

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Cómo saber si soy una controladora obsesiva

"Si tu impresión es que no tienes un segundo libre en todo el día, que todo recae sobre tus espaldas, que todo el mundo busca tu consejo y sientes que eres la única fuente de inspiración de tu empresa, entonces puede que seas una microgestora". Así lo afirma Simone Milasas, líder empresarial y autora del libro Joy of Business (La alegría del negocio).

¡Si no importa estar ocupada!

Puede que a ti no te importe, pero a tus compañeros de trabajo, probablemente sí. "La microgestión muchas veces crea distancia entre tus compañeros y tú. Si no paras de decirle a todo el mundo lo que tiene que hacer, de revisar el trabajo de la gente o de mirar por encima de su hombro todo el tiempo, te aseguro que no les va a hacer mucha gracia", comenta Milasas.

¿Es muy grave?

Según nuestra experta, sí, es realmente grave. "La microgestión significa que el futuro se para, puesto que ser una obsesa del control no solo conlleva darse cuenta de lo que está mal, sino que también implica el bloqueo de posibles opciones futuras, al no permitir que la gente tropiece y se vuelva a levantar. Esto es así puesto que cuando esas personas se recuperan, desarrollan la percepción de lo que pueden hacer de forma diferente y de cómo ser distintos".

Muy bien, pero, ¿cómo paro?

Milasas lo tiene claro. "Plantéate la siguiente pregunta: 'Si microgestiono, ¿es para crear algo más grande?'. Si la respuesta es negativa, déjalo. Búscate otra cosa que hacer. Diles a tus compañeros que si necesitan cualquier tipo de ayuda, ya saben dónde te pueden encontrar. Baja tus niveles de vigilancia para que de esta manera creen y lo hagan de la forma que les gustaría crear".

¡Pero es que puedo hacer las cosas mejor que los demás!

"Tienes que estar dispuesta a rebajar tu nivel de control. Pregunta a tus compañeros cosas del tipo '¿qué opciones están disponibles que todavía no hayamos instaurado?'. Pregúntaselo a todas las personas con las que trabajas. Te sorprenderá lo muchísimo más relajados que se vuelven tus días".

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