Cómo manejar las situaciones conflictivas en el trabajo

Compartir un espacio limitado durante muchas horas al día con una persona conflictiva puede ser una experiencia estresante y destructiva a partes iguales. Si estás viviendo una situación de esta naturaleza no te preocupes, te damos las claves para poder sobrellevarlo y que no te afecte.

conflictividad en el trabajo

Las personas somos complejas por naturaleza, y en el campo profesional, pocas veces podemos elegir a la persona con la tenemos que compartir el lugar de trabajo. En ocasiones, un empleo fantástico puede resultar insufrible por cumpla de algún compañero conflictivo, aun así, también son muchos los casos en los que se forjan amistades que perduran en el tiempo y que traspasan la frontera profesional para instalarse en la personal. Lidiar con personas de carácter difícil es complicado, nos guste o no, en todas las organizaciones coexiste este tipo de individuos, y debido a múltiples circunstancias en un momento dado podemos estar más sensibles a sus malas prácticas, que notemos más su presencia y que nos afecten en mayor medida. Para analizar la situación hazte primero estas preguntas.

  1. ¿Conoces bien a tu compañero? A veces, las personas podemos tener un comportamiento que se aleje de nuestra propia forma de ser, porque existan circunstancias que estén afectando directamente a nuestro estado de ánimo, problemas personales o profesionales. La vida está llena de baches, pero no todos tenemos la habilidad necesaria para sortearlos. La empatía puede ser una buena aliada.
  2. ¿Qué tipo de conflictos tienes con esa persona? Es importante discernir entre conflictos generados por un choque de caracteres, o que vengan motivados por la innata naturaleza conflictiva de tu compañero de trabajo, que se vale de cualquier circunstancia para menoscabar tu valía, tu trabajo o tu posición en la empresa.
  3. ¿Afecta directamente a tu productividad? Si la respuesta es afirmativa, es urgente que intentes buscar una solución, ya que mantener esta situación en el tiempo, a corto plazo podría afectar de forma notable a tu autoestima y bienestar emocional.
  4. ¿Habéis hablado cara a cara de vuestros problemas? Afrontar el problema directamente no solo es necesario, sino que demuestra por tu parte una predisposición al diálogo. Analiza el problema sin discusión, con mente abierta y positividad, donde se abra un espacio en el que ambos podáis exponer vuestros puntos de vista sin descalificativos ni reproches.
  5. ¿Has comentado tu problema con tus superiores? Lo ideal sería hacerlo cuando hayas agotado todas las posibilidades de arreglar el problema, a veces, la aparición en escena de nuevos actores puede cambiar o complicar la situación.

 

Si has constatado que tu compañero de trabajo es conflictivo por naturaleza, que boicotea directamente tus procedimientos, afecta a tu productividad y ya has intentado hablarlo con él sin éxito, estás preparada para pasar al plan “B”.

Las personas conflictivas son muy problemáticas y siempre están buscando nuevas víctimas a las que amargarles la vida. El mejor consejo es poner distancia, pero a veces no es una opción posible, por lo que saber lidiar con este tipo de personas te hará más llevadero tu día a día hasta que puedas buscar la solución definitiva.

Es momento de hablar con tu superior y solicitar una solución al respecto, si tienes pruebas de su perjuicio hacia ti, es el momento de mostrarlas. Mientras tanto, mantén la distancia y permanece fuerte, si no observa ni un atisbo de debilidad en ti, puede que busque en otra víctima la forma de enmascarar su complejo de inseguridad o su falta de estima.

Este tipo de personas compensan su frustración personal con el daño a los demás, son veneno para una organización, propagan su infección y generan un clima laboral de desconfianza y malestar.

Refuerza las relaciones con otros compañeros, busca la colaboración, únete con aquellos con los que tienes buena relación, ello te hará sentir más arropada y con mayor seguridad.

Intenta centrarte en tus tareas diarias y deja de pensar en ello, cuanto más pendiente estés de la situación más energía negativa generarás, y no disfrutarás de lo que haces en cada momento. Busca los puntos positivos de todo lo que haces y refuérzalos con nuevos retos.

Tu vida está compuesta por muchas cosas y el trabajo solo es una de ellas, así que no debe condicionar tu felicidad en ningún momento. Aunque te parezca difícil seguro que sabrás encontrar el lado positivo de la situación.

Etiquetas: working girl

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